image description
« Volver al blog

Progressive Web App vs app nativa

Todos sabemos que la tecnología se encuentra en constante evolución. Por ello, la pregunta ya no es si necesitamos estar presentes en los dispositivos móviles, sino que la cuestión es cómo. Tradicionalmente, se había optado por aplicaciones o páginas web, pero surgen nuevas alternativas como las PWA, que buscan unir lo mejor de ambas partes. Sin embargo, las aplicaciones nativas siguen ofreciendo características propias que otro tipo de desarrollos no pueden aportar, con lo que no se dejan de lado.

Hoy, nos centramos en dos de las muchas opciones existentes: PWAs y apps nativas.

PWA o Progressive Web App (Aplicación Web Progresiva) es un nuevo enfoque en el desarrollo de aplicaciones que, podría decirse, está a medio camino entre una web app y una app nativa, intentando unir las ventajas que proporciona cada una de ellas. El término nace a finales de 2015 por parte de, principalmente, Google, quien lo define como “aplicación que recurre a lo último en tecnología disponible para navegadores para ofrecer en móviles la experiencia más parecida a la de una aplicación nativa”. Es decir, podemos entenderlo como una página web que se comporta como una app nativa o como una aplicación móvil a la que se accede a través de un navegador web, con su propia dirección. La mayoría son ventajas, así que mencionaremos las principales a continuación:

Como hemos dicho, a una PWA se llega a través de un navegador, por lo que se puede acceder sin necesidad de instalación. Existen distintas vías, bien sea por una URL, un código QR o redireccionando desde la página web mediante la instalación de un script. Esto aumenta sus posibilidades de ser compartido. Si a esto le sumamos que es compatible con la mayoría de navegadores web, independientemente del sistema operativo, las posibilidades de alcanzar nuevos usuarios se ven notablemente incrementadas.

Sin embargo, si se desea, sí que cuentan con una opción de acceso directo en la pantalla de inicio, en el escritorio de nuestro dispositivo o en el propio navegador, todo ello mediante la PWA en el navegador propiamente dicho. Esto se hace principalmente para facilitar la visita, pero no es un requisito para el acceso. En comparación con las apps nativas, el peso que ocupará esta acción en nuestro terminal es muy reducido.

Todo ello deriva en una mayor aceptación por parte del público general, pues la utilización de una PWA no necesita realizar una acción tan consciente y deliberada como puede ser la instalación de una app nativa, que realmente debería ofrecer algo único para que merezca la pena descargarla.

Una PWA tampoco necesita ser publicada en tiendas de apps como Google Play o App Store, que, en ocasiones, cuentan con requisitos bastante exigentes e incluso costes de publicación o por crear una cuenta de desarrollador. Publicar una PWA no tiene costes y es un proceso rápido y fácil, a través del cual conseguimos la URL del sitio. Aunque esto nos impida conseguir el posicionamiento ASO del que pueden disfrutar otras apps nativas, la existencia de una PWA influye en el SEO, al ser visibles en motores de búsqueda como Google, que las pueden indexar, haciéndolas más fácilmente localizables.

La PWA se carga muy rápidamente, algo clave para mantener a los usuarios en la visita, y no debería ser influida por los problemas de la red. Se puede acceder con conexión a Internet de baja calidad o incluso offline a algunos contenidos estáticos que hayan sido almacenados en caché gracias a los Service Workers. Además, la navegación también tiene que ser rápida e interactiva, con la misma fluidez que nos aportaría una app nativa. La actualización es automática, sin necesidad de que el usuario realice ninguna acción, los cambios realizados en el CMS se verán reflejados casi al instante.

Aunque no se pueden usar todas las funcionalidades nativas de la misma manera que una app nativa puede aprovecharlas, sí que se tiene acceso a diversas opciones, siendo lo más destacado las notificaciones push. Pueden tener más o menos funcionalidades según el dispositivo en el que se ejecuten y mejoran de manera progresiva, por ejemplo, la velocidad de carga. Además, la experiencia visual es muy parecida a la apariencia de una app nativa, funcionando a pantalla completa y con un diseño responsive que se adapta a los distintos dispositivos. Esto mejora la experiencia del usuario y la interactividad, haciéndola más atractiva.

Por último, pero no menos importante, las PWA necesitan un certificado SSL. Funcionan con el protocolo HTTPS (cuando la URL comienza con https://) que indica y garantiza su seguridad, con el fin de evitar posibles manipulaciones del contenido.

La app nativa es mejor conocida por todos. Son aquellas que necesitan ser descargadas e instaladas en el dispositivo, normalmente mediante tiendas de apps como Google Play o App Store, con posibilidad de trabajar el posicionamiento ASO. El tamaño de almacenamiento suele ser bastante superior al de una PWA y hay que mantener las actualizaciones, con lo que puede suponer una barrera a la hora de conseguir usuarios.

Estas apps se desarrollan y optimizan específicamente para un sistema operativo, con lo que se programan con su código específico. Es por ello que, al tener en cuenta las posibilidades que ofrecen tanto el hardware como el sistema operativo, se adapta mejor al funcionamiento y diseño en la plataforma para la que se ideó. Esta excelente compatibilidad permite que la aplicación aproveche todas las características que le ofrece el hardware, tales como la cámara o el GPS, con menos dificultad a la hora de hacer un uso de ellas. Todo nos lleva a una mejora de la experiencia de usuario.

Esta profundidad de desarrollo implica que sea más cara, algo que se acentúa todavía más si se desea lanzar para varios sistemas operativos, que requerirán distintas versiones al contar cada una con su propio lenguaje.

Sin embargo, ofrece una mejor experiencia de usuario con un diseño más detallado, mejor rendimiento y fluidez y posibilidad de acceso sin conexión a Internet, con lo que, dependiendo de nuestro negocio o idea, puede que sea una inversión más adecuada.

En definitiva, las PWA son una alternativa interesante debido a su fácil adopción y a sus buenos resultados en la experiencia de usuario, además de sus bajos costes. Como contribuyen a darse a conocer y requieren menos compromiso, es más posible que los usuarios se animen a comprobar qué ofrecemos, con lo que es especialmente atractiva para start-ups y pymes.

A pesar de ello, cada tipo cuenta con sus propias ventajas e inconvenientes y se adapta mejor a un tipo u otro de proyectos, con lo que decantarse por una o por otra dependerá del cliente, del presupuesto y de los objetivos o la estrategia.