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4 sectores tendencia para las start-ups

Que determinado sector haya registrado más crecimiento no necesariamente implica que sea una buena oportunidad para emprender, ya que influyen diversos factores a la hora de establecernos con más o menos éxito en el mercado. Sin embargo, existen muchas áreas que necesitan nuevas ideas o soluciones para cubrir determinadas carencias o que, aunque estén experimentando su auge, todavía necesitan una buena dosis de innovación o mejora.

Ciberseguridad

La seguridad online siempre ha supuesto un reto ante las amenazas de diversos virus informáticos y hackers, ya que podrían afectar a muchos de nuestros datos, que, en ocasiones, son de carácter privado o de vital importancia, como la información bancaria. Sin embargo, esta necesidad se ve gravemente aumentada en la actualidad. Por una parte, la protección de datos y la nueva normativa más restrictiva hacen más necesaria la garantía de su cumplimiento. Por otro lado, debido al creciente uso de tecnologías en todos los ámbitos y al desarrollo del Internet de las Cosas, con lo que afectan incluso a nuestro vehículo y nuestro hogar. Esto supone nuevas amenazas, ya que abre vías para atacar aspectos más personales de nuestra vida cotidiana, implicando riesgos que van más allá de la pérdida de datos. Es por ello por lo que se requieren empresas que ofrezcan soluciones útiles y de calidad.

Salud y mayores

La salud se ha ido digitalizando cada vez más, con lo que se abre un amplio abanico de posibilidades para las start-ups que quieran dedicarse a este sector. En los últimos años, se ha convertido en una de las tendencias con mayor repercusión, precisamente por el impacto que puede tener en nuestra vida. Así, cerca del 8,5% de las start-ups españolas se decantan por este ámbito y la inversión en 2017 aumentó de manera considerable. Sin embargo, existe margen de actuación, ya que quedan muchos aspectos por explotar.

Algunos de los ejemplos más sonados son los wearables que monitorizan nuestro estado de salud y pueden mandar avisos, las apps para comunicarnos con nuestro médico y realizar consultas online o los comparadores de seguros en función de nuestro perfil. También existen otras soluciones, como Inteligencia Artificial para mejorar el diagnóstico o el propio estudio de enfermedades y el desarrollo de biotecnología. Estos, sin embargo, requieren una inversión mucho mayor, por lo que será necesaria la colaboración de las start-ups con otros actores del mercado, consiguiendo así la suma perfecta de capital e innovación.

Existe un apartado especial dedicado a los mayores, con el crecimiento de start-ups destinadas a su cuidado mediante dispositivos que facilitan la teleasistencia o el control y localización o plataformas como Cuidum, que permiten contratar cuidadores. Con una población más envejecida que requiere de unos cuidados específicos, este sector ofrece grandes oportunidades.

Educación

Aunque tradicionalmente se haya destinado mucho más dinero a start-ups de otro tipo, la educación es uno de los campos clave para los próximos años. Esto se debe, además de a la importancia del sector, al gran público que acapara, y más todavía ahora que se difumina el factor de la edad, con plataformas online que permiten aprender sin importar quién seas. Fundspeople prevé para 2020 una inversión de 220.000 millones de euros en Edtech.

Algunos ejemplos bien conocidos son plataformas para aprender idiomas como Duolingo, para crear tests o encuestas como Kahoot y para hacer exámenes, compartir apuntes, trabajar en equipo, hacer presentaciones… Esto permite darle un carácter más entretenido a contenidos educativos que, de otro modo, podrían hacerse más tediosos, fomenta la interactividad y permite hacer la educación más accesible para todos.

Fintech

La inversión en fintech lleva siendo muy destacable desde 2016, pero no se trata de una tendencia pasajera, sino que su uso ha ido en aumento y, con mucha probabilidad, será el protagonista de la innovación durante los próximos años. Los canales y las demandas de los clientes han ido adaptándose a los nuevos tiempos, con lo que el sector de las finanzas también debía evolucionar. Por ello, el fintech, que nace de la unión de la tecnología con las finanzas, ofrece una solución a este problema. Con él, se transforman los servicios financieros y de inversión, simplificando las informaciones para hacerlas más accesibles y con datos actualizados en tiempo real. Es por ello que cuenta con muy buena aceptación entre los usuarios.

Su aplicación puede darse de muchas formas diferentes. Algunos ejemplos son:

  • Crowdlending y crowdfunding
  • Productos bancarios con información simplificada y su gestión online
  • Solicitud de préstamos o créditos online
  • Sistemas de pago digital y contactless
  • Inversión con gestiones automatizadas o recomendaciones personalizadas
  • Intercambio de divisas
  • Asesoramiento financiero
  • Plataformas para la mejora del ahorro
  • Seguros e insurtech

Sin embargo, a la hora de emprender, debemos tener en cuenta que es un sector muy regulado y que requiere garantizar la seguridad de las operaciones.